miércoles, 30 de julio de 2014

Se abre una nueva etapa en la AFA

Treinta y cinco años después, se abre otra etapa. ¿Qué pasará en el fútbol argentino? ¿Quién asumirá por Julio Grondona? Está claro que se va el hombre de mayor peso, el que llevó adelante un ciclo personalista. Acompañado y rodeado por distintos personajes que lo respaldaban en estos años, como ahora era el caso de Segura -a cargo por ahora-, como fue el caso de Meiszner o Alejandro Marón, como sus hijos Julito y Humberto que completaban la dinastía de los Grondona, pero siempre él tomando las decisiones fuertes, las que definían rumbos.

Grondona siempre dejaba hacer hasta donde a él le parecía. Era el único capitán del barco, sin subcapitán claro. Administraba y repartía el poder detrás suyo, incluso distribuyendo cargos en FIFA. Más allá de lo que se hablara en Comité Ejecutivo, su opinión valía más que la sumatoria del resto.

Independientemente del nombre propio que sea designado como sucesor, está claro que queda atrás el ciclo de un caudillo, de un tipo personalista con mucho poder en FIFA, nada menos, con nombre propio de peso y reconocido en el mundo. Y, como suele suceder, cuando se va un líder al que casi nadie podía oponérsele, sea positivo o negativo, el reemplazo será en equipo. Sin sucesor cantado y con unanimidad, en lo inmediato las decisiones serán más colectivas y discutidas, hasta que el tiempo encamine a alguno. Entre todos tienen definiciones pesadas por delante. También lo que a esta hora quedó en un segundo plano y rápidamente volverá al primero: quién será el DT de la Selección.